El paradigma de enseñanza, que sigue la secuencia enseñar-aprender-aplicar, fue la norma en nuestras escuelas durante muchos años. El aprendizaje basado en problemas (ABP) reformula nuestra practica y nos plantea una alternativa interesante. El ABP coloca a los alumnos ante una situación confusa, no estructurada, ante la cual ellos asumen el rol de interesados, de “propietarios” de la situación. Los alumnos identifican el problema real y aprenden, mediante la investigación, lo que sea necesario para llegar a una solución viable.
Definición:
El ABP es una experiencia pedagógica organizada para investigar y resolver problemas que se presentan involucrados en el mundo real. Es un organizador del currículum y también una estrategia de enseñanza, dos procesos complementarios.
El ABP incluye tres características principales:
• Incluye activamente a los estudiantes como responsables de una situación problemática.
• Organiza el currículum alrededor de problemas que generan en los estudiantes aprendizajes significativos e integrados.
• Crea un ambiente de aprendizaje en que los docentes alientan a los alumnos a pensar y los guía en su indagación, con los cuales les permiten alcanzar niveles más profundos de comprensión.
Se considera que un curriculum inspirado en el ABP proporciona experiencias genuinas que fomentan el aprendizaje significativo, respaldan la construcción del conocimiento e integra naturalmente el aprendizaje escolar con la vida real, al mismo tiempo que integra las distintas disciplinas entre sí.
Los estudiantes llegan a ser comprometidos creadores de soluciones que identifican a la raíz del problema y determinan las condiciones necesarias para llegar a una buena solución. Los docentes son sus colegas en la resolución del problema o modelos de interés, y además preparadores cognitivos que fomentan la creación de un ambiente en la cual se promueve una indagación abierta.
Panorama general del diseño y la implementación del ABP
Diseño del problema
Los docentes eligen situaciones problemáticas que ofrezcan posibilidades de aprendizaje. Además reflexionan sobre las características y necesidades de sus alumnos y buscan la manera de despertar su interés. Este tipo de selección de problemas permite que los alumnos establezcan relaciones significativas entre la escuela y la vida y también que los docentes puedan establecer eficaces relaciones curriculares.
Para desarrollar una unidad de ABP, los docentes deciden el rol que habrán de asignar a los alumnos a fin de lograr que estos se sientan comprometidos con el problema elegido. Se pretende que los alumnos se hagan cargo del problema y de la indagación, y que se sientan personalmente comprometidos en la búsqueda de la solución.
El curso natural de una experiencia de ABP
• Los alumnos asumen el rol de interesados en la situación problemática. Es necesario el compromiso de los alumnos en hacerse cargo de la situación problema y en el rol protagónico en el proceso de aprendizaje. También es importante que los estudiantes establezcan una relación empática, es decir que lo que ocurre les importe.
• Los alumnos se sumergen en una situación problemática no estructurada. Esa situación es confusa y compleja. No se suministra la suficiente información, de modo tal que el asunto exige investigar, reunir información e investigar. Los alumnos deben analizar, sintetizar y evaluar para alcanzar una comprensión del todo y formular una solución viable. ¿Qué sentido tiene semejante trabajo para los alumnos más pequeños?, los alumnos de las escuelas primarias se comprometen en las tareas de ABP con un vigor y un entusiasmo que sorprende y deleita a sus maestros. Como buenos investigadores, saben el valor que tiene el hecho de seguir preguntando más allá del primer nivel de respuestas. Los problemas para los alumnos más pequeños abundan y muchas veces surgen de sus propias necesidades cotidianas o simplemente surgen de una llamativa curiosidad, por ejemplo ¿qué es el eco? Pero lo más importante: experimentan la relación esencial entre el aprendizaje y la vida.
• Los estudiantes identifican lo que saben y lo que necesitan saber. Partiendo de lo que saben de su rol, de la situación, y de la información limitada que se les ha brindado, los alumnos clarifican y comparten su saber. Este proceso los ayuda a recurrir al conocimiento previo y a comenzar a establecer conexiones. El problema no estructurado impulsa al estudiante a identificar lo que sabe y lo que necesita saber para resolver la tensión planteada en una situación problemática. A partir de entonces se da una progresión natural que lleva a categorizar las fuentes potenciales de información, al tiempo que ayuda a repartir las tareas. En muchas ocasiones se teme que los alumnos tomen caminos equivocados o se internen en un callejón sin salida mientras proyectan su trabajo o reúnen información. Pero al cometer errores, indudablemente aprenden de la experiencia. La confusión que implica resolver un problema genuino deja eficaces enseñanzas.
• Los estudiantes reformulan el problema a fin de profundizar la investigación. Una vez que los alumnos están inmersos en su rol y en la situación problemática, reúnen y comparten la información con los demás miembros de la clase o con la de su equipo. Esta actividad contribuye a que todos alcancen una significativa comprensión del problema. Para esto es esencial guiar a los alumnos para que puedan hacer una formulación clara de lo que creen que es la cuestión central del problema y que los lleve a una buena solución. Motivados por su propia indagación, los estudiantes llegan a ser alumnos autorregulados. La clave esta en lograr interesarlos en la experiencia de aprendizaje.
• Los estudiantes generan varias soluciones posibles y determinan cual es la más conveniente. Con el apoyo apropiado, los alumnos discuten la imagen emergente del problema real y tal vez lo hagan muchas veces antes de estar preparados para generar las posibles soluciones. Una vez que los alumnos seleccionen la solución mas adecuada, se preparan para presentar sus hallazgos. Pueden decidir exponer el problema y su solución utilizando esquemas conceptuales, cuadros, gráficos, proyectos, etc. Los alumnos exponen la solución en una representación que permita evaluarlos, durante la cual interactúan con los verdaderos interesados en el problema y responden a las preguntas e inquietudes de los mismos. Como procesos de pensamiento y aprendizaje, el ABP permite que los alumnos se conviertan en estudiantes expertos, y agentes activos capaces de trasladar la imaginación y el pensamiento a la realidad, y de reflexionar sobre el proceso y la solución propuesta.
¿Cuáles son los elementos esenciales del aprendizaje basado en problema?
• La situación problema se presenta primero y sirve de centro organizador y contexto para el aprendizaje.
• La situación problemática tiene características comunes:
- No esta estructurada y es confusa.
- A menudo cambia cuando se agrega información adicional.
- No se resuelve fácilmente ni con la aplicación de una fórmula específica.
- Nunca el resultado es una única respuesta.
• Los alumnos resuelven activamente el problema y aprenden durante ese proceso; los docentes son preparadores cognitivos.
• La información se comparte, pero el conocimiento es una construcción personal del alumno.
• La evaluación es una compañera asociada al problema y al proceso.
• Una unidad de ABP no es necesariamente interdisciplinaria, pero siempre es integradora.
¿Cuales son los beneficios del ABP?
Aumenta la motivación. El ABP despierta el interés de los alumnos por el aprendizaje, en virtud de la atracción que pueda llegar a generar el problema en los alumnos. Los estudiantes se comprometen más e investigan más profundamente cuando depositan un interés personal en el resultado de su indagación.
Hace que el aprendizaje sea significativo para el mundo real. Si el problema a investigar esta relacionado con inquietudes de la vida cotidiana de los alumnos hace que el nuevo conocimiento construido sea significativo para el mundo real, que sea aplicable a su entorno diario, que les sirva para desarrollarse como personas y para superar los inconvenientes de su vida laboral o personal. Debido a esto, los estudiantes se ven frente a tareas reales y tienen razones para querer aprender ciertas cosas.
Promueve el pensamiento de orden superior. El guión de un problema no estructurado requiere la aplicación de un pensamiento crítico y creativo. Los estudiantes reúnen información significativa para la resolución del problema y evalúan que credibilidad y que validez tiene tal información. Al llevar el desarrollo de un problema a una conclusión aceptable contando con pruebas que respaldan las decisiones tomadas, los estudiantes alcanzan un elevado rendimiento cognitivo.
Alienta el aprendizaje de cómo aprender. El ABP promueve el aprendizaje autorregulado a medida que los estudiantes generan estrategias para definir el problema, reunir la información, analizar datos, construir hipótesis y ponerlas a pruebas; además comparten y comparan esas estrategias con las de otros estudiantes.
Requiere autenticidad. El ABP busca que los estudiantes aprendan en situaciones semejantes a las del mundo real y evalúa los aprendizajes dando preferencia a los de contenidos significativos y no a aquellos de contenidos vacíos.
Tanto por la bibliografía como por nuestra experiencia, sabemos que en el ABP los estudiantes recogen y aplican conocimiento y habilidades procedentes de múltiples disciplinas y fuentes de información, al mismo tiempo que evalúan una cantidad de soluciones posibles y genuinas para un problema relevante no estructurado.
Me ha sido de gran utilidad para mi evaluación docente. Agradezco su valiosa colaboración clara y precisa.
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